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6 HÁBITOS EN TU DIETA PARA REDUCIR EL RIESGO DE CÁNCER

Ningún alimento o grupo alimentario puede por si solo prevenir el cáncer, sin embargo, mantener una dieta saludable, mantener un peso ideal y eliminar algunos elementos de tu menú puede ayudarte a reducir el riesgo de contraer cáncer y muchas otras enfermedades crónico-degenerativas. Por ello, te mencionamos 6 hábitos que te ayudarán a tener una vida más sana.

1. Mantén una dieta a base de plantas

Tener una dieta saludable, rica en verduras y frutas en menor cantidad, puede ayudarte a disminuir tu riesgo de cáncer, además de reducir la inflamación. Sigue estos tips para sacar el mayor número de nutrientes de ellos:

  • Llena dos tercios de tu plato con vegetales, granos enteros y fruta; el tercio restante o menos con proteína animal magra como pescado y pollo.
  • No los cuecas de más o cómelos crudos. Cocinar frutas y verduras a altas temperaturas puede destruir la mayoría de los nutrientes.
  • Lava y desinfecta tus frutas y verduras para remover tierra, bacterias y químicos de la superficie.
  • En lugar de usar sal, usa hierbas frescas y especias como eneldo, albahaca y orégano para añadir sabor. También puedes ponerles un poco de parmesano.
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2. Limita la carne roja

La carne roja contiene sustancias que se han ligado con el cáncer colorrectal y en general una dieta alta en carnes sobre todo que contienen preservativos o embutidos con alto contenido de nitrititos están asociados a cáncer de estómago . El cerdo, res, cordero, venado y búfalo son carne roja. Intenta comer menos de 500 gramos de carne roja a la semana.

Sigue estos consejos para limitar la carne roja en tu dieta:

  • Come más proteína vegetal. Frijoles, lentejas soya e incluso yogurt de soya son excelentes fuentes de proteína.
  • Experimenta con recetas de pollo y pescado de preferencia certificados orgánicos. El pollo, el pavo y el pescado tienen menos grasas saturadas y colesterol que la carne roja. Y suelen tener menos calorías.
  • Enfócate en verduras y luego frutas. Convierte la carne en la guarnición en vez del ingrediente principal de tu platillo.

3. Elige granos enteros en vez de refinados

Los granos enteros son ricos en fibra, la cual te puede ayudar a mantenerte esbelto y a reducir tu riesgo de cáncer.

Sigue estos consejos para incluir más granos enteros a tu dieta:

  • Lee la etiqueta. Asegúrate de estar comiendo granos enteros. Busca la palabra “enteros” e ingredientes como cebada de granos enteros, avena y trigo entero.
  • Experimenta. El pan de grano entero no es el único alimento de granos enteros. Prueba diferentes tipos de granos, como quinoa, tabouleh, bulgur y faro.
  • Cuélalos en tu comida. Usa harina de trigo entero en vez de harina blanca en tus hot cakes. Prueba galletas o pan molido de granos enteros en tu estofado y otras recetas.

4. Evita las carnes procesadas

Los embutidos como salchichas, jamón, carnes frías y otras carnes procesadas contienen sustancias que causan cáncer, y comerlas puede dañar tu ADN, incrementando tu riesgo a contraer cáncer de colon y estómago. Las carnes procesadas son convenientes, baratas y parte de nuestra dieta colectiva. Para muchos, un sándwich de pavo es una buena comida, el tocino es un excelente acompañamiento en el desayuno y una parrillada no sería lo mismo sin hot dogs. Desafortunadamente, cuando estas carnes procesadas son conservadas, se forman sustancias cancerígenas.

Consejos para evitar carnes procesadas:

  • Lee las etiquetas. Revisa la lista de ingredientes. Si contiene palabras como nitrato, nitrito, curado o salado, se trata de carne procesada y debe ser evitada.
  • Conviértete en un comprador educado. Incluso carnes marcadas como “no curadas” pueden tener nitratos y nitritos.
  • Reduce el tamaño de las porciones de carnes procesadas y cómelas con menos frecuencia.
  • Sé original. Comer menos carne procesada es más fácil de lo que piensas.
  • Llevar un diario de comida te puede ayudar a ser más consciente de cuánta carne procesada comes.

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5. Elige proteínas vegetales

Puedes hacer intercambios saludables que sumen plantas a tu dieta sin reducir tu ingesta proteica. Comer proteínas vegetales, como nueces y frijoles, ayuda a prevenir la pérdida muscular y facilita mantener un peso saludable.

Añade más proteínas vegetales a tu dieta haciendo estos intercambios saludables:

  • Encuentra tu tipo de tofu. ¿Has probado el tofu y no te gusta? No te rindas. El tofu viene en diferentes presentaciones: firme, extra firme y sedoso. Podrías preferir uno sobre otro.
  • Agrega frijoles. Es una manera fácil y rápida de convertir cualquier platillo en uno sin carne. Cualquier tipo de frijoles funciona, todos son ricos en proteína.
  • Come nueces como snacks. Un puñado de almendras, cacahuates o nueces de la india forman un snack rico en proteína.

6. Evita el alcohol

Estudios muestran que beber incluso una pequeña cantidad de alcohol incrementa tus posibilidades de desarrollar cáncer de boca, mama e hígado. Si bebes, hazlo con moderación.

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MÁS ALLÁ DEL CÁNCER DE MAMA

Al ser el tipo de cáncer más frecuente en mujeres en todo el mundo, afortunadamente se han dado grandes pasos en su detección temprana, tratamiento, control y prevención a través de campañas que modifican los hábitos para reducir riesgos. Hoy en día, muchas mujeres están conscientes de la enfermedad, saben autoexplorarse y saben qué síntomas buscar. Sin embargo, hay que tener en cuenta que hay otros padecimientos que también deben de tomarse en cuenta y estar prevenidas. Otros cánceres que afectan a mujeres, además del cáncer de mama son el cáncer cervicouterino, cáncer de ovario y cáncer de endometrio. A continuación te mencionamos 7 síntomas a los que hay que estar atentas y 7 puntos que debes considerar en tu cuidado.

Síntomas

  1. Cambios en cuanto a las características del sangrado y el dolor abdominal, sobre todo en mujeres post-menopáusicas
  2. Dolor pélvico
  3. Alteraciones en el hábito intestinal
  4. Presencia de aumento de volumen o tumoraciones en la parte del abdomen
  5. Pérdida de peso inesperada
  6. Náusea, vómito
  7. Disminución de la energía y la capacidad de desarrollar actividades diarias

Cómo cuidarse

  1. Vacunarse contra el virus del papiloma humano (VPH)
  2. Realizarse la prueba del Papanicolaou periódicamente
  3. Practicar sexo seguro
  4. Acudir a un ginecólogo o a un médico oncólogo en cuanto se detecten síntomas
  5. Conocer la historia médica de cánceres femeninos en la familia
  6. Cuidar el peso
  7. Cuidar el consumo de alcohol, alimentos procesados, grasas y azúcares refinados

En caso de ser diagnosticada, hay que acudir con un especialista dependiendo del tipo de cáncer: con un oncólogo quirúrgico, un oncólogo médico o un gineco-oncólogo.

CÁNCER Y SEXO

Los problemas en la vida sexual de los pacientes con cáncer son, desafortunadamente, algunos de los efectos secundarios que más los afectan. En los pacientes que no han recibido tratamiento, puede haber afectaciones de los órganos reproductores, aunque en general, el impacto más fuerte es el psicológico, con una importante disminución de la libido y una disminución del deseo sexual. En pacientes que han sido tratados con quimioterapia o radioterapia, puede haber daños anatómicos significativos que perjudiquen la capacidad de tener una erección, que disminuyan la lubricación vaginal, que impidan la eyaculación y el orgasmo, etcétera.

Los tratamientos no son perjudiciales en sí mismos, pero la realidad es que muchos pacientes no pueden tener relaciones sexuales cuando están siendo tratados con quimioterapia o radiación porque físicamente es doloroso, están cansados, y porque por el tema psicológico y psicosocial del cáncer tiene efectos psicológicos que les impide tener una adecuada libido.

En tratamientos muy agresivos en las zonas de los aparatos reproductores, el tema se vuelve mucho más complejo. En los pacientes que están siendo tratados con radiaciones en el área de la vulva, de la vagina, de la próstata, no se recomienda tener relaciones porque puede ser perjudicial, en cuanto a la parte física o mecánica de las relaciones, así como que pueden salir lastimados por la la fricción, el movimiento y los efectos que tienen la quimioterapia y la radiación. Entonces, para los pacientes que están recibiendo radiación en área genito-urinaria no se recomienda que tengan relaciones por un tiempo. Generalmente, en la radiación urogenital que ocurre en el cáncer de próstata, de vulva, cervicouterino o uterino, sí hay una afectación importante y muchos de estos pacientes requieren asistencia o apoyo por médicos expertos en el área genito-urinaria, en la parte sexual; muchos de ellos se pueden tratar con medicamentos que pueden mejorar las condiciones anatómicas; otros necesitan terapia aparte. Cuando hay radiación en el área vaginal, a veces las pacientes necesitan tener dilatadores porque la radiación hace estrecha la vagina. En el caso de los hombres se pueden dañar los nervios en la cirugía o en la radiación que ayudan a la eyaculación. Por lo tanto, hay muchos pacientes que tienen mermada la parte sexual y necesitan de un equipo multidisciplinario que les ayude a abordar eso, como psicólogos, psiquiatras, urólogos, ginecólogos, y expertos en salud sexual sobre todo oncológica, que es un área de especialización que en México casi no hay.

Sexo oral y cáncer

La relación entre el sexo oral y el cáncer no es una leyenda urbana. De hecho, la mayor parte de los cánceres orofaríngeos están relacionados con el virus del papiloma humano (VPH) y la mayor parte han sido contraídos por prácticas sexuales orales. Cuando se cataloga algún tipo de cáncer oral, siempre se busca el VPH. Un ejemplo es el actor Michael Douglas, un caso muy sonado al ser de las primeras personas en compartirlo y aceptarlo públicamente. Era un cáncer con mucho estigma social y él ayudó a hacer difusión a nivel mundial, para concientizar a la población y prevenir. La vacunación contra el VPH ayuda; hay algunas cepas que no son combatibles en el cáncer del área genital, pero la vacuna puede ayudar a que la persona sea un transmisor menos agresivo. Aunque la única práctica segura es el sexo oral seguro.

13 ideas que seguro has escuchado sobre el cáncer

Cuando se trata de salud, uno de los riesgos más grandes a los que nos enfrentamos es la sobreinformación, la información falsa y la calidad de las fuentes. Google, Wikipedia o los consejos y opiniones de amigos y familiares pueden producir ideas erróneas que nos lleven a tomar malas decisiones. Por ello, lo mejor siempre será acudir con un especialista, en el caso del cáncer con un oncólogo. A continuación te decimos la realidad sobre ideas que seguro has leído o escuchado.

1. Los teléfonos celulares causan cáncer
No hay evidencia concluyente de que los celulares causen cáncer. Hay estudios en los que se ha visto alguna correlación entre los usuarios, pero varía mucho dependiendo del nivel de uso y tipo de celulares. Científicamente no hay nada establecido. El uso del celular tiene relativamente poco, y el desarrollo del cáncer a veces es de muchos años, así que probablemente en los próximos diez a quince años veremos estudios concluyentes sobre esta cuestión.

2. El microondas causa cáncer
De acuerdo con los estudios más recientes, los microondas, sobre todo los más modernos, no tienen ningún tema de radiación, por lo que es falso que sean causa de cánceres.

3. Los edulcorantes artificiales causan cáncer
Se ha dicho que hay un grupo de edulcorantes causan cáncer, lo cual no ha sido más que una guerra entre compañías. Hay algunos estudios en animales en los que se ha establecido una relación entre algunas plantas y cáncer, pero definitivamente no en humanos, y los resultados están relacionados con un consumo excesivo que no podría ser comparado con el consumo humano. En dosis altas, lejos de lo que es el consumo humano, los edulcorantes artificiales pueden causar alteraciones metabólicas, en la insulina, lo cual probablemente se asocie con factores relacionados con el cáncer.

4. Los antitranspirantes y los desodorantes pueden provocar cáncer de mama
Ha habido un boom de desinformación ligada, sobre todo, con productos de belleza. No hay ninguna correlación de estos productos con el cáncer, mucho menos en los de nueva generación, que tienen menos aluminio y que están siendo más probados. Definitivamente no causan cáncer de mama.

5. Las personas con cáncer no deberían consumir azúcar porque puede hacer que el cáncer crezca con más rapidez
El cáncer se alimenta de lo mismo que se alimenta el cuerpo. Es un mito que el azúcar propague el cáncer o lo alimente. El cáncer se alimenta de las mismas calorías que cualquier célula. Estas células consumen azúcar de una forma más rápida y mucho más acelerada, y tienen un metabolismo más acelerado, pero esto no significa que el azúcar las haga crecer, simplemente su metabolismo es así. Lo que sí se ha visto es que el cáncer está relacionado con la obesidad, por lo que es importante tener una alimentación balanceada, con pocas azúcares refinadas, donde haya suficiente cantidad de proteínas. Alguien que consume muchos carbohidratos, que tiene obesidad, tiene más capacidad para desarrollar cáncer. Algunos cánceres están muy relacionados con esto, sin embargo, no es directo. Lo que es fundamental es cuidar la dieta y el peso para reducir los factores de riesgo.

6. Realizar una biopsia puede hacer que se extienda el cáncer
En general, no. En algunos cánceres está contraindicado hacer una biopsia si no se va a hacer una resección del mismo sitio, por ejemplo, en cánceres como los sarcomas, o algunos cánceres gastrointestinales. Pero en general, las biopsias que se utilizan de forma estandarizada para los cánceres son muy controladas y no hay evidencia, cuando se hacen bien indicadas y bajo el tutelaje de un equipo multidisciplinario de cáncer, de que eso propague el tumor.

7. Los cables de alta tensión causan cáncer
Hay estudios sobre las torres de alta tensión que fueron construidas en los años sesenta y setenta, en especial en Estados Unidos, donde se observa que tuvieron un aumento en la incidencia de cáncer. Sin embargo, no hay estudios concluyentes para todo tipo de torres.

8. Hay hierbas medicinales o jugos que pueden curar el cáncer
La respuesta es categóricamente no. Muchos de los medicamentos tienen o pueden tener origen en las plantas, pero definitivamente no hay ningún tipo de hierba o té que cure el cáncer.

9. Tener cáncer es sinónimo de muerte
Definitivamente no. De hecho, en los últimos años nos hemos dado cuenta que hemos mejorado en la supervivencia del cáncer. Siempre hay variaciones de acuerdo con el tipo de cáncer, pero no es sinónimo de muerte cuando se atiende a tiempo y cuando se trata de manera adecuada.

10. Hay cánceres fulminantes
Hay cánceres que desafortunadamente tienen peores pronósticos que otros. Por ejemplo, un cáncer de piel, que es el carcinoma vasocelular, comparado con un cáncer de páncreas o con un melanoma muy agresivo, tienen grandes diferencias. Sin embargo, la parte fulminante habla más de un diagnóstico tardío, que de la naturaleza del cáncer. Cualquier diagnóstico de cáncer tardío tiene peor pronóstico que un cáncer que se detectó a tiempo, a veces independientemente del tipo de cáncer. Pero dentro de los diferentes tipos de cáncer hay diferentes niveles de agresividad y cuando no son detectados en estado temprano, definitivamente sí podrían ser letales en un corto periodo de tiempo.

11. El estrés causa cáncer
Sabemos que las células, al ser sometidas a ambientes de estrés, que incluyen cambios en hormonas, que incluyen ciertos microambientes, son mucho más propensas a afectar su DNA. Definitivamente hay una correlación entre el estrés con alteraciones a nivel celular. No hay una correlación directa, pero sabemos que es un factor contribuyente al cambio en el sistema inmune, que por consiguiente puede llevar al desarrollo del cáncer. No podemos decir con evidencia: “una persona está estresada, le va a dar cáncer”, pero sabemos que es un factor que condiciona. Por ejemplo, el tabaco, la falta de ejercicio, la obesidad, son factores de estrés para el cuerpo. No es un estrés que se note emocionalmente, pero es un estrés, que al final sí condiciona que los pacientes puedan desarrollar cáncer. La palabra estrés es muy global, cuando se habla de la parte emocional definitivamente es un factor contribuyente, pero no determinante.

12. Los sobrevivientes de cáncer deben de evitar la soya
No, para nada. Ciertos tipos de soya en algún momento se pueden convertir en hormonas de estrógeno, que en ciertos tipos de cáncer que sean dependientes de estrógeno pueden aumentar los niveles, pero tanto el consumo, la cantidad y la frecuencia tienen una variable importante.

13. Si nadie en mi familia ha tenido cáncer, significa que no tengo ningún riesgo
El 90% de los cánceres, hablando globalmente y generalizando, son esporádicos. ¿Qué quiere decir? Las personas pueden o no tener algún tipo de influencia familiar, pero no suele identificarse como tal una mutación genética que predispone directamente al desarrollo de cáncer, y en muchos pacientes el cáncer suele ser un fenómeno esporádico multifactorial. Por eso es que se recomienda a la población en general hacerse muchos diferentes tipos de estudios para prevenir aunque no tenga ningún tipo de herencia familiar. De hecho, cuando tienen algún tipo de factor familiar o alguna prevalencia de este cáncer en la familia, se recomienda que este tipo de estudios se haga mucho más seguido.

VIDA contra el Cáncer | Blog - Tratamiento

VIDA Y EL TRATAMIENTO INTEGRAL

El tratamiento integral del cáncer tiene dos vertientes, que es importantes separar desde un inicio: prevención y tratamiento. La parte preventiva integral, probablemente tiene más peso en un largo plazo. El estilo de vida, la dieta, la buena salud emocional, un buen régimen de check-ups, tienen en conjunto más impacto que únicamente el tratamiento.

De acuerdo con Organización Mundial de la Salud, la prevención contempla la parte física, mental, social y de desarrollo del individuo. Por ello, en el abordaje de VIDA se incluye desde el principio tanto la seguridad en el medio ambiente como la parte familiar.

Una de las preguntas que más me hacen durante la consulta es si el estrés influyó en el desarrollo de cáncer. Es una pregunta para la cual muy pocos científicos tienen una respuesta clara, pero sí tenemos un consenso: el estrés debilita inmunológicamente, produce hormonas que generan cambios celulares, que provocan estadios intra y extracelulares, que se vuelven probablemente promotores de algunos temas de cáncer. Entonces, aunque no hay una causalidad directa, sería completamente ignorante de parte de la comunidad científica ignorar que los periodos constantes de estrés tienen un efecto fisiológico en el cuerpo. Y hay que entenderlo: el hambre es estrés, el enojo es estrés, la angustia es estrés… Podemos intuir, por lo tanto, que un paciente que vive un ambiente de estrés, inseguro, de malos hábitos, un ambiente familiar malo, de depresión o ansiedad es más vulnerable a algunas enfermedades como el cáncer. ¿En qué medida? Nadie lo puede decir en estos momentos.

En esos términos hay que empezar a pensar la prevención y entender que el contexto del individuo puede contribuir tanto al desarrollo del cáncer como a la perpetuación de ciertos ciclos una vez que la enfermedad ya se desarrolló.

En un primer instante, la perspectiva de VIDA integra nutrición, fisioterapia, psicoterapia, psiquiatría, tratamiento de adicciones con la primera serie de estudios de control y detección temprana.

Este enfoque adquiere un matiz mucho más imperativo en la parte del tratamiento. Los pacientes que acaban de ser diagnosticados con cáncer, automáticamente padecen estrés. Su dinámica familiar, su dinámica personal, su dinámica económica, cambian drásticamente. El paciente se vuelve un individuo sumamente vulnerable en términos físicos, sociales, económicos y psicológicos. Y esa vulnerabilidad no puede ser abordada por un solo individuo. El tratamiento integral lo que ofrece es la oportunidad de contar con muchos frentes para atacar un enemigo en común y poder ayudar al individuo a tener un balance.

Ahora bien, dependiendo del tipo de cáncer, hay distintos especialistas en VIDA que intervienen en el tratamiento, recuperación y seguimiento de los pacientes, para abordar desde la enfermedad en sí misma hasta la rehabilitación.

Nuestro equipo, generalmente está integrado por un oncólogo quirúrgico, un oncólogo médico, un nutriólogo, un psicoanalista, un fisioterapeuta y un psiquiatra. Luego intervienen otros especialistas: en cánceres digestivos siempre está involucrado un gastroenterólogo; en cánceres que tengan que ver con la función del hígado, un hepatólogo, por ejemplo.

Para que la prevención y los tratamientos sean cada vez más efectivos es importante que los pacientes exijan este tipo de modelos. Los pacientes tienen que empezar a empoderarse. Una de las metas del pensamiento a futuro es generar un ambiente educativo propositivo. Todo paciente merece un tratamiento con expertos. Los pacientes tienen derecho a saber que no siempre el médico que los vio es el que debe tomar las mejores decisiones, sino el especialista.

Para continuar con el ciclo, VIDA tiene un interés específico en el seguimiento de sus pacientes. En general, se hace poco énfasis en los sobrevivientes de cáncer, cuando gracias al desarrollo de tecnologías y medicamentos, cada vez es más importante tener en cuenta los aspectos de los pacientes una vez más desde todas las áreas: que van desde la rehabilitación física, sexual y emocional, hasta la recuperación económica, social y familiar.

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VIDA contra el Cáncer | Blog - Prevención - blog

LA PREVENCIÓN COMO CULTURA

Como les platiqué en mi blog anterior, fui invitado a participar como coordinador y expositor de un simposio en supervivencia del cáncer en el foro más importante a nivel nacional de cirugía. Esto en algunos países es parte esencial del tratamiento multidisciplinario del cáncer, ya que si una vida ha sido tocada por esta enfermedad, difícilmente vuelve a ser la misma para aquellos que la sufren y para quienes los rodean; no obstante, poco énfasis se pone en los dos extremos del cáncer, la prevención y la sobrevida.

Me sorprendió que mi foro no estuviera lleno, hubo buena aceptación, pero corroboré lo que he sabido por años y lo que me ha llevado a fundar “V.I.D.A Contra el Cáncer”: no consideramos en ningún nivel la prevención como cultura en nuestra vida, ni como médicos, ni como pacientes. Y aunque este blog trate de la prevención, enfocándose en el Cáncer Colorectal, no puedo dejar de hacer énfasis en que una cultura de prevención en general es una máquina de supervivientes del cáncer; y me van a oír una y otra vez a lo largo del tiempo referirme a ello, hasta que la prevención se convierta en parte esencial de nuestras vidas.

Este mes, como se habrán dado cuenta con nuestros posts en Facebook, se conmemora al Cáncer Colorectal, probablemente el tipo de cáncer que personalmente más ha tocado mi vida, ya que mi madre falleció por esta causa cuando yo estudiaba mi subespecialidad en Cirugía Oncológica en Chicago… ironías de la vida.

Sobra decir que el cáncer de mi madre pudo haber sido prevenido y probablemente curado, ya que a todas luces así lo fue, ninguno de sus médicos a través de los años puso énfasis en las estadísticas ni en las guías de prevención (incluido su hijo...) a pesar de tener en sus manos la herramienta de la educación y la actualización. ¿Por qué?, muy simple, lo que no es parte de una cultura difícilmente se arraiga, y muchos, muchos profesionales de la salud pasan su vida tratando tantas enfermedades que se les olvida la prevención.

El Cáncer Colorectal es uno de los cánceres mas prevenibles ya que anatómicamente el acceso a su identificación es cada vez mas fácil y se encuentra de alguna forma conectado con el exterior (el colon o intestino grueso da al recto y al ano, estructura tubular que da al exterior). Así también, tiene un patrón hereditario de alrededor de 10% bien definido y un patrón de herencia familiar que predispone a este. Se origina de pequeñas lesiones llamadas pólipos que al ser identificadas pueden ser erradicadas antes de que se conviertan en malignas, o que cuando ya se tiene en su estructura algún tipo de cáncer, cuando es detectado a tiempo, tiene una sobrevida a 5 años mayor al 90%.

Los síntomas aunque son muy generales suelen estar presentes de una u otra forma consistentemente: sangrado en las evacuaciones, cambio en el patrón y características de las evacuaciones (estreñimiento, diarrea, calibre de las heces), dolor abdominal, distensión, pérdida de peso involuntaria, entre otros.

Por todo lo anterior hay tres datos importantes que poca gente sabe que son contundentes: 1) La colonoscopia salva vidas y TODOS sin excepciones deberían de realizarse una colonoscopia a partir de entre los 45-50 años (según nuevos datos), y las personas que tienen antecedentes de algún síndrome de Cáncer Colorectal o familiares directos con Cáncer de Colón deben hacerlo mucho antes (por lo menos 10 años antes). 2) La colonoscopia en las mujeres es igual de importante que el papanicolaou o la mastografía. 3) Las generaciones que nacieron a partir de los años 90´s tienen el doble de riesgo de padecer Cáncer Colorectal comparado con quien nació en los años 50´s. Si eres joven y esto no te asusta, contáctame, tengo muchos más métodos para convencerte que esta en tus manos prevenir.

En mis consultas de día a día me doy cuenta de que todo sería mucho más sencillo si existiera la prevención como cultura general, y que mi trabajo no solo se trata de operar y diagnosticar, sino de educar a mis pacientes, y esto debería ser el trabajo de todos: conocer de prevención, ya que la prevención es la única cura para el cáncer y está a tu alcance más que cualquier herramienta altamente sofisticada.

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EL CÁNCER DE AYER Y DE HOY...

Uno de los retos más grandes que existen en la actualidad en el mundo de la oncología tanto clínica como quirúrgica es el transmitir a nuestros pacientes sin que sea demasiado tarde, que la prevención esta en sus manos, que pueden EMPODERARSE para poder tomar acción en su salud y que los cánceres más comunes son prevenibles, y aún cuando son detectados, el hacerlo a tiempo puede salvar sus vidas.

Hace poco me invitaron a organizar y coordinar un simposio de supervivencia en cáncer (próximamente les platicare todo con más detalle...) ante el congreso más importante de nuestro país en cirugía. Los cirujanos oncólogos académicos como yo, tenemos la costumbre de dar pláticas altamente técnicas y complejas sobre el tema del cáncer, que es uno de los temas más complejos en la medicina (con algo de sesgo por supuesto). Estamos acostumbrados a dirigirnos a audiencias críticas y altamente calificadas, sujetos a debate y escrutinio, por lo que nos preparamos con lo último en evidencia y lo más complejo en estudios estadísticos, su significancia y su impacto en la sobrevida de los pacientes. Pero muchas veces la parte más difícil es aterrizar ese conocimiento a nuestros pacientes y tener un impacto fuera de nuestra comunidad médica.

Todo esto se los platico porque ha habido una brecha entre lo que sabemos y lo que comunicamos a nuestros pacientes, y sobre todo en cómo logramos que nuestros pacientes sean responsables sobre lo que saben y lo que hacen. Esa es una misión determinante para que algún día la batalla contra el cáncer tome otro matiz y podamos atacarlo por diferentes frentes, por eso pregunten, cuestionen y sobre todo enriquezcan su relación médico-paciente con su confianza.

TÚ eres responsable de tu salud, YO como tu médico soy responsable de darte las armas para que entiendas lo importante de ese empoderamiento que te dará VIDA y salud. Platicar con tu médico (no importa su especialidad) sobre lo que puedes hacer para prevenir diferentes tipos de Cáncer (porque cada Cáncer es diferente, de eso hablaremos en otro Blog) debe ser una prioridad en cada consulta.

El método VIDA es un método educativo, de prevención y tratamiento oportuno basado en la premisa de tener como centro el conocimiento y la acción contra el cáncer, puede ser desde un estudio hasta un cambio radical de vida, con dieta, ejercicio y hábitos saludables, siempre hay algo que hacer en esta batalla.

Los invito a esta aventura que es el comunicarles mi pasión por el bienestar de mis pacientes con y sin cáncer, de aquellos que merecen tener la oportunidad de prevenir y tratar, sobre todo basados en el mensaje real sin mitos ni atajos para lograr un bienestar profundo y holístico, para lograr VIDA.

-David Caba, MD, MS, MPH